La sede que hoy sirve al Museo Nacional del Prado fue diseñado en 1.785 como gabinete de Ciencias Naturales por el arquitecto Juan de Villanueva por orden de Carlos III, pero su destino final no estuvo claro hasta que su nieto Fernando VII y con el impulso de su esposa la reina María Isabel de Braganza tomaron la decisión de destinarlo a un Real Museo de Esculturas y Pinturas.
Este edificio abrió sus puertas al publico en 1.819, su primer catalogo constaba de 311 pinturas, aunque ya se guardaban por aquel entonces 1.510 obras que procedían de otros Reales Lugares. Si aun no has tenido la oportunidad de visitar este museo, no olvides reservar billete con antelación, puedes encontrar vuelos a Madrid a precios de escándalo.




